Situada en el sur de Baviera, es una de las ciudades más hospitalarias del país. Entre sus monumentos más destacados se encuentra la catedral de "Nuestra Señora", que se ve desde la distancia por sus torres coronadas por cúpulas italianas, y es el inconfundible emblema de Munich. La construcción tiene dos altas torres y ofrece una excepcional vista sobre la ciudad de Munich y los cercanos Alpes. El interior de la iglesia impresiona por la sencillez de su estructura.
Uno de los lugares de visita recomedada es la Cantina Hofbräuhaus, especialmente para los amantes de la cerveza. Es la cantina más bulliciosa de la ciudad. Aquí se sirven diariamente en sus diferentes ambientes, más de 10 mil litros de cerveza.

Otros puntos emblemáticos de la ciudad son la Frauenkirchen, la Winstadel, la casa más antigua de Múnich, el Alter Hof o el Schloss Nymphenburg, cuyo núcleo es un palacio italiano.
En las inmediaciones de Munich se encuentran los llamados castillos del rey loco. Uno de ellos es el de Hohenschwangau. Construido en el siglo XII y restaurado en el XIX, en él pasó su juventud el rey Luis II de Baviera, que reinó de 1864 a 1886 y fue famoso por sus excesos fantásticos y su manifiesta locura. El otro es de Neuschwanstein, un auténtico castillo de libro de cuentos construido en la ladera de la montaña y rodeado de pinos. El edificio quedó incompleto tras la muerte del rey Luis. Las mejores vistas de este imponente edificio se consiguen desde un mirador superior situado en un puente sobre un profundo y estrecho barranco.